El concepto de que la Tierra tenía forma esférica ya era
admitido con bastante amplitud en su época; pero no existían modos para conocer
adecuadamente sus dimensiones. Además de algunos documentos que aludían a
tierras míticas hacia el occidente del océano; Colón analizó especialmente un
documento del florentino Paolo del Pozzo Toscanelli, que intentaba hacer un
mapa y trazar la distancia de las Indias por el lado occidental de Europa,
siguiendo los datos de Marco Polo.
Basado en su
experiencia de navegante, Colón consideraba que las dimensiones del globo terráqueo
eran menores a las que indicaba Toscanelli; y, aunque se quedó un poco corto,
en realidad estuvo más acertado que aquel, que lo consideraba de un tamaño
doble al real. De todos modos, éste fue el motivo por el cual, considerando que
Colón estaba equivocado en sus cálculos, las autoridades portuguesas -
orientadas a buscar la ruta por el sur del continente africano - no aceptaron
su plan.
Ante ello, Colón dejó Portugal, y hacia 1485 se radicó en el
Reino de Castilla, pasando a residir con su hijo Diego en el Convento de los
padres franciscanos de La Rábida. El 20 de enero de 1486 Colón compareció por
primera vez a explicar su proyecto a los Reyes Católicos; pero el comité de
especialistas que ellos designaron para analizarlo, no lo consideró viable.
Sin embargo, Colón contó con el apoyo de diversos personajes
influyentes antes los Reyes; sobre todo algunos frailes a los que se sospecha
que pudo haberles revelado sus conocimientos ocultos acerca de la existencia de
tierras al occidente, bajo secreto de confesión.
Finalmente, en el año
1492 las fuerzas cristianas tomaron la ciudad de Granada y con ello pusieron
fin a la Guerra de Reconquista, contra los moros. Casi de inmediato, al parecer
por intercesión del frayle franciscano Juan Pérez - uno de los conventuales de
La Rábida más allegados a Colón - los Reyes Católicos decidieron financiar la
expedición de Colón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario